Conociendo la ósmosis inversa y sus aplicaciones

Cuando hablamos de filtración y purificación del agua, es necesario aclarar las diversas características de estos procesos. Mediante el uso de métodos más sofisticados, la purificación del agua elimina los contaminantes que el líquido pueda contener, mientras que la filtración sólo se encarga de impedir la entrada de partículas sólidas mediante un filtro. Dentro de los métodos de filtración se encuentra la osmosis inversa, que pareciera posicionarse como una alternativa para el tratamiento de agua. Sin embargo, cuenta con falencias.

Conociendo el procedimiento de ósmosis inversa

El procedimiento de ósmosis inversa agua se trata de forzar el flujo del líquido dentro de un filtro, a través de una finísima membrana capaz de dejar pasar sólo las partículas de agua, reteniendo elementos sólidos como sales, minerales u otros contaminantes. Este proceso busca obtener un filtrado para disponer de agua pura. No obstante, este tipo de mecanismos no son infalibles ni garantizan un agua en estado puro.

Si bien el proceso de ósmosis neutraliza los contaminantes y el mal sabor que pueda contener el agua, no podría considerarse pura. El ser humano es abastecido de magnesio y calcio a través del agua potable, sin embargo, la presión que se ejerce para contener los minerales y neutralizar el líquido, despoja al agua de sus propiedades vitales y la obliga a enriquecerse de otros componentes que puede encontrar en el ambiente, volviéndola más nociva y cuestionable.

Esto, se da particularmente porque al someterse a este proceso de neutralización y separación de minerales, se reduce el Ph del agua, por lo que puede corroer metales o bien bajar los límites de la potabilidad, poniendo en riesgo la salud de las personas.

¿Cuándo se aplica?

El proceso de ósmosis inversa agua puede aplicarse para diversos contextos que requieran el uso de agua en un estado puro, como la desalinización para el consumo humano, industrial o agrícola, tratamiento de aguas en proceso y residuales para la minería o en procesos de cero vertimiento. Otros de los beneficios del método de ósmosis es el ahorro de recursos y la disminución de la compra de agua embotellada.

Consideraciones y desventajas

Este tipo de sistemas están lejos de ser una alternativa sustentable, teniendo en cuenta que una gran cantidad del agua que se acumula antes de pasar por el filtro se desecha por el desagüe, alcanzando hasta unos 10 litros por descarga. Por otro lado, si estos aparatos no cuentan con un mantenimiento continuo, es probable que los filtros y membranas se desgasten y no cumplan con su propósito, dejando pasar más agentes contaminantes al curso.

Teniendo en cuenta estos precedentes, los sistemas de ósmosis inversa en general no purifican ni potabilizan el agua. Al contrario, la despojan de ciertas propiedades y sólo se encargan de mejorar el sabor, lo que no resulta beneficioso para la salud de las personas, que deben consumir agua de baja mineralización.

Cuando se trata de consumo humano particular o bien como alternativa en un local comercial, es importante verificar la calidad del líquido que se entregará para evitar complicaciones de salud.

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